09 septiembre 2006

Un renuncio encantador

Un fin de semana en Arteixo (Coruña)
con Carlos, Kernel y Golfo
Septiembre 2006
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Sonata Claro de Luna - Claude Debussy

Flores en el jardín de A Solaina (Arteixo)

Kernel

Golfo



Alamedadosoulna - Concierto en O Burgo


Caminando juntos por Barrañán

Se puso su vestido de los 50, blanco con flores rojas, su pelo largo al viento sólo levemente recogido con una diadema de carey, un toque de perfume de jazmín y una suave raya de kohol en los ojos. Tomó el vuelo por los pelos, o por las alas, pues no quedaba ni una plaza pero dos pasajeros torpes perdidos por la T4 no aparecieron y en la misma puerta de embarque la permitieron entrar antes de armar puertas y rampas. Estaba tan nerviosa como una niña en su primer día de colegio. Mientras las nubes pasaban a su lado, ella escuchaba la Sonata Claro de Luna de Debussy, imaginaba un lento hacer el amor inundada en besos de algodón de azúcar, un paseo por la playa cogidos de la mano, una perezosa tarde de domingo leyendo la prensa en el jardín , lo que sucede en nuestra imaginación también sucede; porque ella era capaz de crear los mundos que imaginaba, sabía que la magia de la Vida consistía en desear cosas sencillas y simplemente llevarlas a cabo.

A Solaina (Arteixo)

Y tal cual se lo había imaginado, él la esperaba con su camisa marfil, perfectamente arrugada después de un día de demonios en la oficina, los gemelos de lapislázuli que ella le había regalado por Navidad y esa sonrisa de niño malo que tanto la excitaba. No hubo tiempo de charlas insulsas, no hubo tiempo de preguntar por la salud o lo cotidiano, la pasión del encuentro era lo único que importaba en ese momento pues el Vivir el aquí y el ahora intensamente sólo los buenos amantes lo conocen y se olvidan de protocolos y vueltas para llegar al deseo, ese deseo que llevaban prendido hace tiempo en sus labios desde que el brillo de sus miradas se encontrara una tarde lejana de invierno , tal vez hace mucho tiempo.



Se chuparon los dedos ante un tremendo arroz con bogavante en el puerto de Malpica, pasearon de la mano por el paseo marítimo, se hicieron pequeñas confidencias, bailaron regae en el concierto de la explanada del Burgo, jugaron con los perros, disfrutaron del partido del Real Madrid contra Grecia (oe oe oe oe !!!!) , se tumbaron en la playa de Barrañán, leyeron en el jardín, y se amaron.

Puerto de Malpica

Él tenía contradicciones extrañas por ver su pasión desbordada mientras los condicionantes de la sociedad y la educación le exigían fidelidad a otra mujer, la vieja paranoia del “debo” y no la consciencia plena del “quiero”. ( Mentes oxidadas, sepulcros blanqueados que no ven más allá de las etiquetas impuestas por una falsa moral. Que pena que nos dejemos llevar por los moldes impuestos, ello sólo conduce a la idea de fracaso, queremos representar un personaje para el que no hemos nacido y una y otra vez lo intentamos, nos dejamos poner el trajecito de marinero y pretendemos obedecer las órdenes del capitán, sin embargo nuestra alma quiere otra cosa, otra Vida, se rebela y se encuentra con el reproche del clan, con la frustración y la marginación. Seamos auténticos y desaparecerán las contradicciones, seamos nosotros mismos y caerán las máscaras que nos marchitan, la felicidad es como un pájaro, pequeño y vistoso que cambia de colores, que se escapa de nuestras manos. Si lo encerramos en una jaula enferma, languidece y pierde vitalidad. Si abrimos la puerta de la jaula echa a volar y nos visita de vez en cuando).




Aire con olor a algas.

Sus almas se entrelazaron sin preludios para volar como gaviotas al viento.


Era preciso desmenuzar el placer, revivirlo y reinventarlo al son de las olas, mecidos por un viento suave que les traía músicas lejanas de la costa atlántica, humedad infinita que revelaba Vida por los cuatros puntos cardinales, esos momentos bellos de nuestra existencia que más tarde se recuerdan al contar historias a los nietos . Bailaron sobre las hojas del paraíso encontrado, jamás perdido. Porque lo que queda, lo realmente importante, es amar sin límite.



"Nada soy yo,

cuerpo que flota,

luz, oleaje;

todo es del viento

y el viento es aire

siempre de viaje"

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Octavio Paz

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Nuestros deseos, esperanzas, miedos o ilusiones, juegan una influencia tan importante en nuestras vidas que en ocasiones distorsionan la realidad que perciben nuestros sentidos. De manera inconsciente, interpretamos nuestras percepciones en función de lo que más nos interesa, obteniendo una imagen del mundo que se corresponde con nuestros anhelos o creencias. Antes de que veamos el mundo, por tanto, nuestro cerebro lo ha interpretado de manera que encaje con lo que queremos ver, al tiempo que trata de eliminar aquello que no nos interesa.

Quise creer en la amistad y luego llegó el desengaño.