09 marzo 2009

PANTANO DEL BURGUILLO - OUTDOOR CON EI









El sábado fuimos con nuestra escuela EI a un outdoor training en el pantano del Burguillo. Al lado de la Posada del Agua , hicimos los ejercicios mañaneros de preparación para lo que nos esperaba por la tarde, y digo "hicimos" incluyéndome por la emoción, aunque no participé en algunos debido a las lesiones de columna y rodillas, pero me hubiera gustado tanto participar en todos !!! ...ays que envidia me daba. Un día repleto de aprendizaje, adrenalina y risas. Un GRACIAS como un castillo al equipo de la EI: Daniel López, Francisco Pérez, Santiago Schelesse, Celso Zurrón y Francisco Yuste que no nos quitaron el ojo de encima en todo el día para darnos seguridad, ánimos y confianza.
Según palabras de Enrique Riesgo el “Outdoor Training” o formación de alto impacto en la naturaleza o programa de aventura-formación especial para empresas es una actuación formativa que encaja en la política integral de desarrollo y mejora continua de los recursos humanos de una organización y que consiste en la práctica de una serie de actividades, dinámicas, juegos y ejercicios desarrollados preferentemente en el medio natural que permiten a las personas reforzar, reciclar y/o adquirir determinadas habilidades directivas, sociales y laborales absolutamente necesarias para el óptimo desempeño profesional en el nuevo milenio.
A pesar de haber alcanzado notoriedad en España en los últimos años, este concepto tiene décadas de empleo en los Estados Unidos. Y es lógico que esté ganando adeptos tanto entre las empresas que los incluyen en sus programas de formación como entre las personas que conforman sus propios recursos humanos. Las razones del éxito son sus muchas ventajas: es divertido, novedoso, de alto impacto y largo recuerdo, fomenta relaciones interpersonales e interdepartamentales, se desarrolla en un entorno natural ajeno al entorno urbano de la empresa, permite la consecución de nuevas sinergias, adapta la actividad tanto al perfil del grupo como a la cultura, misión y valores de la organización, se individualizan los objetivos según las necesidades de la organización, ... ¿Cómo es que no se nos habría ocurrido antes?.
Estos programas son tan especiales que sólo cabe su diseño “a la carta”, totalmente individualizados según las necesidades y objetivos de la empresa contratante. Así podemos plantear todo tipo de programas:

* Programas de incentivos o premio: destinados a la fidelización de los recursos humanos de la empresa así como a premiar el desempeño.

* Programas de desarrollo de habilidades directivas: orientados a personal directivo y cuadros medios para la potenciación de habilidades directivas como liderazgo, negociación, delegación, comunicación, etc.

* Programas de estímulo de capacidad comercial: especialmente indicados para equipos de ventas a los que sea necesario aplicar un estímulo “amable” pero impactante en su nivel de competitividad y agresividad comercial.

* Programas de desarrollo de sinergias y trabajo en equipo: dirigidos a colectivos de personas que deben trabajar juntas y en las que es necesario potenciar la asertividad, la empatia, la escucha activa y en definitiva todas las habilidades sociales que favorecen la cohesión y la construcción de una piña.

* Programas de apoyo a la gestión del cambio: destinados a lograr enfrentarse con éxito a situaciones novedosas de riesgo, a difundir información estratégica para el cambio en una situación de alta receptividad.

* Programas para la solución de conflictos interdepartamentales: diseñados para romper con las típicas y tópicas luchas intestinas entre los departamentos de administración y comercial ó entre calidad y producción, etc, creando nuevos climas de comunicación interna.

* Programas complementarios a procesos de selección: orientados a evaluar determinadas actitudes y valores de los candidatos así como su forma de enfrentarse a problemas individuales y/o grupales concretos.
También pueden apoyar la valoración de cada candidato en la cultura de la organización.
Los destinatarios de los diversos programas pueden, por tanto, ser equipos directivos, equipos de ventas, departamentos concretos, personal de contacto con el cliente, empleados seleccionados por una evaluación de desempeño positiva ..., y en definitiva todas las personas que componen la organización. Es natural que así sea, puesto que las empresas y organizaciones participantes están normalmente orientadas a la excelencia, y por tanto al cliente, tanto externo como interno (el propio personal).Así, según los objetivos y necesidades de la empresa, la composición y características del grupo participante, y la localización escogida para el programa, se pueden desarrollar actividades muy variadas, desde las más adrenalínicas a las más tranquilas: rafting, canotaje en aguas bravas, barranquismo, trekking en alta montaña, kayak de mar, rappel, espeleo, tiro con arco, puente tibetano, excusión en raquetas de nieve, construcción de iglús, gymkanas, tirolinas, etc. Se trata de permitir a los participantes una diversión segura en un medio natural privilegiado en el que se sientan protagonistas de la actividad. A este componente lúdico se le puede unir el componente formativo y/o el estratégico. En estos últimos casos se hace necesario la realización de una auditoría previa del departamento o empresa para establecer las actividades y contenidos.También es indispensable un seguimiento posterior para evaluar el impacto de la acción y constatar la aplicación de las mejoras y/o cambios buscados. En los trabajos previos y posteriores así como en el contenido formativo se debe contar con consultores expertos en este tipo de dinámicas que garantizen una óptima imbricación de cultura corporativa – objetivos – actividades – resultados esperados.