13 enero 2007

TORRECABALLEROS - SEGOVIA


Esto es lo más parecido a la Dulzaina y el Tamboril ...jajaja
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canecillo de estrella
(de la web de los canecillos )
canecillo de la señora del maestro cantero
(de la web de los canecillos )

canecillo del buho del maestro cantero

(de la web de los canecillos )


A lo que ibamos....
Reseña histórica para hacer culturilla.
En plena Edad Media a Torrecaballeros se le mentaba como Oter de Cavalleros, pasando a denominarse ya en el siglo XVI como Tor de Caballeros, ya que quedaba más mono con B. Por su término discurre un buen tramo de la Cañada Real Soriana ( que fuimos incapaces de andurrear después del atracón ) y dentro de él se acogen otras tres poblaciones: Aldehuela, Cabanillas del Monte y La Torre.
La iglesia parroquial de Torrecaballeros está dedicada a san Nicolás de Bari, un santo muy majo que repartía caramelos y dulces a los niños pobres y desde entonces le eligieron para ir con unos renos repartiendo regalos por Navidad; si San Nicolás levantara la cabeza se partiría de la risa al verse con ese sayón rojo y barba blanca, porque él era más bien morochito al haber nacido en Turquía. Pues eso, que la iglesia es del siglo XIII y de esta época conserva su alto ábside adornado con canecillos ( pequeñas marcas de los maestros canteros, muy común en las iglesias románicas y que a mí me han hecho mucha ilusión), parte de la torre, una portada de ingreso articulada con tres arquivoltas, y unos ventanas geminadas que conformaban un sencillo pórtico cerrado. En su interior pueden admirarse varios retablos barrocos, entre los que destaca el mayor, un excelente Calvario, y algunas interesantes piezas de orfebrería sacra. Todo esto debe ser muy bonito, pero no entramos porque nosotros a lo que ibamos era a comeeerrrrr. Siguiendo con la visita a esta villa segoviana, famosa por la merecida fama de sus restaurantes y productos gastronómicos, también podemos ver el potro de herrar a las vacas, situado en la plaza, los restos de la Casa o Rancho del Esquileo conocida como de la Marquesa, así como las ruinas de las ermitas de la Magdalena y de san Roque.
Pero ya digo, nosotros a lo que ibamos era a comerrrr....
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Mis amigos